Os lo merecéis
Resulta que iba a ser sorpresa. Los homenajeados vendrían al restaurante alrededor de las 21.30 pensando que sus mujeres (complices con nosotros) les sacaban a cenar un sábado noche en plan parejita, mientras que la idea era estar todos esperándoles para que fuese precioso y de película.
Pero no. Rubén (otro complice) me llamó al mediodía para decirme que se adelantarian media hora, sin embargo en ese momento a mi móvil le dio por no avisarme de la llamada, por lo que nunca me enteré del adelanto. Consecuencia: cuando Eloy y Eusebio llegaron al restaurante, fuera estábamos sólo cuatro personas fumando un cigarrillo y la cara de todos fue de circunstancias. Nosotros nos preguntábamos qué hacían tan pronto allí; mientras que ellos simplemente pensaban: ¿qué pintan estos aquí? ¿No era una cena de parejas?
Contada la anécdota, todo transcurrió bien reuniendos allí alrededor de una veintena de personas. Este acto ha sido de los momentos más especiales que he tenido en juventudes. Cuando abrí los discursos empecé a emocionarme e igual le pasó a casi todos los presentes. Nadie tenía un discurso preparado, porque todos nos limitamos a decir lo que sentíamos en ese momento: tristeza y emoción.
Para nosotros se despedían dos grandes personas, por ello les dimos sendas placas conmemorativas, que al final hicieron llorar a uno de ellos (¡por la emoción! que las placas eran muy bonitas)
En definitiva, Eloy y Eusebio como dice las placas, ahora soís miembros honoríficos de nuestra Comarca, y siempre tendreis vuestro lugar en ella, especialmente Eloy, al cual aún le quedan 8 meses para cumplir la edad.
Gracias por vuestra labor en Juventudes.







